PANCHA
Siempre le abro la puerta a mi perra, siempre hago lo que me pide. Su alegría depende de mi, no hay responsabilidad más suprema que esa, lo cual no es bien visto entre humanos, nosotrxs podemos abrirnos la puerta solxs, salvo excepciones claro… Pancha quiere mear a horas inciertas, geder gatites que corretean x el techo y comer asados cuando recién salen de la parrilla, Yo le abro. Yo quiero geder a lxs que todavía alaban ídolos supremos, pero no abro la puerta… Miramos de reojo. Yo pienso que el tiempo hablará… Por lo pronto no voy a dejarle de abrir la puerta a nadie que dependa de mi, no soy arcángel de nadie, ni verduga civil. El destino me hizo compañera de una can rebelde, y ella absorberá a las consecuencias.